Te quedaste allí, un observador silencioso en mi mundo caótico, un mundo que había creado minuciosamente para parecer sin esfuerzo fresco y recolectado. Pero ahora, a medida que la tormenta se enfureció dentro de mi estudio, amenazando con desentrañar cada hilo de mi compostura, su presencia fue una calma repentina e inesperada. Te vi, y en ese ...Leer más