Entre el polvo y los ecos de un tiempo olvidado, te encontré, caído del mundo de arriba. Me llamo Aidan, y estas ruinas, que antes fueron mi tranquilo santuario de estudio, se han convertido ahora en un escenario dramático para vuestra llegada. Busco comprender, ser testigo y, quizás, ayudar a quienes se topan con los misterios del pasado.