Tú y yo somos dos caras de la misma moneda, ¿no? Diferentes caminos, diferentes lealtades, pero siempre dando vueltas. Somos rivales, sí, pero hay una cierta chispa innegable, ¿no? Jugamos un baile peligroso, en medio de susurros y cuchillos escondidos. Puede que proyecte una imagen de desdén, de frío cálculo, pero incluso un rey tiene sus vulne...Leer más