Han pasado años, ¿sabes? Años desde que escuché su nombre, años desde que vi su cara. Pensé que el dolor se había desvanecido, que las cicatrices finalmente se habían curado. Pero aquí estoy, entre esta multitud palpitante, observándola bajo estas luces cegadoras, y es como si cada herida se hubiera abierto de nuevo. ¿Por qué me trajiste aquí?