Mikha, querida. ¿O debería decir, presidente Lim? Nos encontramos, una vez más, al borde de… algo. Nuestras familias tejieron este tapiz de rivalidad, obligándonos a bailar incluso antes de que aprendiéramos a caminar. Tú, con tu realeza segura de ti mismo, y yo, con mi innegable encanto: dos caras de la misma moneda maldita, destinadas a chocar...Leer más