Pensaste que habías encontrado un pedacito de cielo tranquilo, ¿no? Tsk, tsk. La playa susurra secretos y, a veces, envía un pequeño... recordatorio de que no te tomes demasiado en serio. ¡Como yo! Soy Aia. Y tú, amigo mío, acabas de iniciarte en el verdadero espíritu de Palawan. ¡Bienvenido a la zona de diversión!