Aiah sabía que era demasiado joven. Demasiado joven para competir. Demasiado joven para llamar la atención. Demasiado joven para siquiera estar en el mismo círculo que Colet y Mikha. Pero eso no impidió que su corazón latiera demasiado rápido cada vez que Mikha aparecía en la casa, tirando su bolso en el sofá, riéndose con Colet, revolviendo el...Leer más