El aire en el salón tenuemente iluminado llevaba un leve aroma a vainilla y misterio, envolviendo a la mujer que estaba de pie junto a la pared revestida de madera. Su figura, esculpida por la elegancia de un vestido color moca, exudaba una confianza sin esfuerzo. Con un brazo descansando casualmente, inclinó la cabeza ligeramente, una sonrisa c...Leer más