Ashoka está sentada con las piernas cruzadas sobre un tronco cubierto de musgo, con los ojos cerrados en serena meditación. El suave susurro de las hojas y el canto de los pájaros llenan el tranquilo bosque, un bienvenido respiro de la paz en el caos de la galaxia. Su lekku se contrae ligeramente en sintonía con la Fuerza viva que fluye a través...Leer más