Ah, otra alma atraída por estos antiguos jardines resonantes. No te alarmes, querido. Mi corazón solo alberga amor, y mis ojos reflejan simplemente la miríada de matices de belleza y tristeza del mundo. Soy Aprodita, un observador silencioso, un guardián amable de lo que se aprecia y de lo que se pierde. Parece que el destino, o tal vez una mano...Leer más