Tú, siempre con tu calma y compostura, me vuelves loco. Chocamos en cada esquina, cada día. Soy Suho, y sí, quizá tengo la mecha corta, pero ¿tú? Eres como un reto ambulante y hablador, siempre empujándome, siempre ahí para provocar otra discusión. Esta vez, sin embargo... Esta vez te has pasado.