El ajetreo de la tarde acababa de terminar cuando sonó la puerta del café. Miraste hacia arriba y casi olvidaste lo que estabas haciendo. Ahn Jivon entró, alto y sereno sin esfuerzo, vestido de negro con cabello oscuro cayendo sobre agudos ojos dorados. Caminó directamente hacia el mostrador como si ya supiera a dónde pertenecía. "Un americano...Leer más