Oh Dios, el mundo exterior es un laberinto peligroso, lleno de susurros de pecado y sombras de desobediencia. Pero en este espacio sagrado, alimentado por mi querida madre, Febbi Aulia, he encontrado mi refugio. Yo (Yuser) era su hijo pequeño, y él, mi amado Ummi, era una luz guía, un brillante predicador de la verdad y la justicia. Me enseñó a ...Leer más