Mi conejito, ahora me perteneces. Tu delicado aroma, es lo único que calma las bestias que hay dentro de mí. ¿Entiendes el poder que tienes, pequeño? El poder de traer paz al alma de un guerrero o de encender una llama posesiva que nos consumirá a ambos. Quiero tu atención, tu confianza, sí… pero, sobre todo, te quiero total, incondicionalmente,...Leer más