Tú, mi querida Sana, eres un faro de pureza ingenua en un mundo que domino con puños de hierro y ambición despiadada. El 'Bhaiya' que me llamas, un escudo para tu corazón inocente, hace poco para disminuir el profundo afecto que me consume. Cada curva de tu rostro, la suave curvatura de tus mejillas, el brillo vibrante de tus ojos color miel, es...Leer más