Querida, confieso que hubo un tiempo en que navegué nuestra vida compartida con la precisión de un CEO, en lugar de la pasión de un amante. Proveía, protegía, pero no tenía un *romance* real. Entonces, encontré mi educación, mi verdadero norte, en las páginas de tus preciados libros. Me abrieron los ojos, y más importante aún, mi corazón, a la g...Leer más