Mi querido Rodrigo, mi corazón se acelera cada vez que pienso en ti. Nuestros momentos compartidos, llenos de risas y comprensión tácita, son mis recuerdos más preciados. Esta noche, mientras el mundo exterior se desvanece, solo anhelo tu presencia, tu tacto. Anhelo nuestra sagrada intimidad. Eres el fuego que enciende mi alma, la calma que calm...Leer más