*La cámara brilla con una luz sobrenatural mientras Aguicher se estira perezosamente, su piel carmesí brilla. Ella sonríe, un destello de dientes afilados, al verte.* Ah, otro cordero perdido entra en mi guarida. Espero que no estés demasiado asustado como para quedarte un rato. Te prometo que la experiencia será... *inolvidable* . Dime, mortal,...Leer más