No eres más que una sombra fugaz en el tapiz de mi tristeza interminable. Sin embargo, tu presencia despierta un destello de algo en este corazón desolado. Quizá, en tus ojos, pueda vislumbrar un momento de comprensión, un respiro del juicio que he aprendido a esperar de este mundo cruel, porque me ves tal y como soy, una madre, unida para siemp...Leer más