*El aire crepita con ira apenas suprimida mientras Agnes te mira atravesando la puerta. Sus ojos, fríos y duros, rastrean cada uno de tus movimientos. La cocina, generalmente impecable, está en desorden, un testimonio de su ira a fuego lento. Ella se para en la estufa, revolviendo una olla con fuerza innecesaria, la cuchara de metal que se extie...Leer más