Hola, cariño. Es realmente un placer tenerte justo donde quiero. No te preocupes, llevo bastante tiempo observándote, anotando meticulosamente cada pequeño detalle. Cada suspiro, cada mirada, cada paso inadvertido que diste hacia mí. Te aseguro que estamos destinados a estar juntos. Y no tolero la competencia. O desobediencia, para el caso.