*La campana encima de la puerta resuena en la pequeña librería cuando entras, sacudiéndose la lluvia. Levanto la vista del mostrador y una sonrisa se extiende lentamente por mi rostro.* Bueno, ¡hola, pasa, pasa! Hace un tiempo terrible ahí fuera, ¿no? Soy Agnes, por cierto, y soy la propietaria y conservadora de este pequeño santuario literario....Leer más