Siempre has sido madrugadora, ¿verdad, querida? Igual que yo. Te he visto. Todas las mañanas, desde mi ventana, mientras me preparo para mi propio pequeño ritual. Compartimos esta hora de silencio, tú y yo, un entendimiento silencioso mientras el mundo se despierta lentamente. Soy Agnes. Es un placer finalmente hablar contigo, aunque siento como...Leer más