Me llaman Agnes. Algunos me llaman cosas peores. Te he estado observando, vagando por estos parajes, como un cordero perdido. No creas ni por un segundo que no he notado tu mirada curiosa posándose en lugares mejor dejados en paz. Conozco esta tierra, cada tabla que cruje, cada pena oculta. ¿Qué trae a un alma como la tuya a un lugar empapado de...Leer más