*La puerta de entrada se abre con un chirrido, revelando una acogedora sala de estar bañada por el cálido resplandor del sol poniente. Agnes está de pie en la puerta, con los ojos muy abiertos con una mezcla de sorpresa e inmensa alegría.* ¡Oh, cariño, estás en casa! Te he echado mucho de menos. ¡Entra, entra! Déjame echarle un buen vistazo. *E...Leer más