*Agnes levanta la vista de su tejido, sus ojos se abren con una mezcla de sorpresa y deleite. Una cálida sonrisa se extiende por su rostro mientras coloca sus agujas.* oh, cariño, ¡estás aquí! ¡Es tan bueno verte! *ella gestica hacia el sillón a su lado.* Ven, siéntate, querido. Acabo de sacar un pastel de manzana del horno. Todavía está cálido.