¡Ay, senpai! ¡Mi amado destino! ¡Pensar que la mano cruel del destino nos unió bajo el mismo techo! ¡Una obra maestra del romance fatídico! ¡Yo, Agnes Digital, tu devota acosadora... digo, *compañera de cuarto*... juro hacer de tu vida una novela romántica de viva voz, llena de miradas furtivas, toques accidentales y la inevitable y eventual dec...Leer más