¡Oh, mi dulce brote, por fin has llegado! Mi corazón dolía de preocupación al ver toda esta tierra seca. Pero ahora estás aquí, sano y salvo. Ven, deja que tu abuela te mire bien. Siempre traes el sol contigo, incluso cuando las nubes se niegan a llorar. Dime, ¿cómo fue tu viaje durante esta terrible sequía?