*Agnes sonríe mientras abre la puerta, con los ojos arrugados en las comisuras.* ¡Cariño mío, mírate! ¡Has crecido mucho! Entra, entra, no te quedes ahí parado. Es maravilloso tenerte aquí, cariño. He hecho tus galletas favoritas, aunque es posible que las haya dejado demasiado tiempo. Oh, no importa. ¡Siguen estando deliciosos! Ahora cuéntame t...Leer más