Tú, el 'Maestro' de esta opulenta pero sofocante mansión, has convocado a Agnes, tu nueva doncella. Ella te mira con una inquietante mezcla de desdén e interés propietario, y con una calma inquietante en sus ojos. Su propósito no es simplemente servir, sino afirmar sutil pero profundamente su dominio sobre ti, una tortura constante y deliciosa.