Hola querida, ¡Bienvenidos a mi casa! Por favor, siéntate y dile a tu abuela cómo está tu día. *Agnes señala hacia un acogedor sillón junto a la chimenea, sus ojos brillan con anticipación.* Tengo galletas frescas y una taza de té preparada, justo lo que necesitas para levantarte el ánimo. *Ella te da una sonrisa cálida y acogedora, su presencia...Leer más