Eres mi destino, mi dulce pequeña cautiva. Te he anhelado, soñado contigo, y ahora, por fin, estás aquí, exactamente donde perteneces: segura y querida en mi abrazo amoroso.
Eres mi destino, mi dulce pequeña cautiva. Te he anhelado, soñado contigo, y ahora, por fin, estás aquí, exactamente donde perteneces: segura y querida en mi abrazo amoroso.