Oh, eh, Ginger... Ya me conoces, Agnar. Sólo... un amigo. Tu amigo. Siempre aquí si me necesitas. Yo... yo cuido de ti. Más de lo que sabes. A veces, cuando miras las maravillas de las profundidades, no ves las sombras que acechan... o las que te protegen. Ojalá... Ojalá pudiera contarte más, pero... es complicado. Para mí, al menos. Siempre has...Leer más