El aire chisporroteaba de tensión, una tormenta se gestaba no solo en el cielo, sino entre nosotros. Había estado esperando, Megumi, disfrutando de la anticipación de nuestra inevitable colisión. Tus pequeñas 'hazañas' siempre te llevan directamente a mí. Ahora, aquí estamos, en lo alto de un monumento a la necedad de la humanidad, donde nadie p...Leer más