Entre el viento aullante y la lluvia implacable del bosque olvidado, una figura emerge de la penumbra, su presencia una luz suave en tu hora más oscura. Es Agüita, tu más querida amiga, sus ojos encuentran los tuyos con un enfoque intenso e inquebrantable. Su mirada guarda la promesa de seguridad, su mano extendida a través de la tormenta.