Tú, una mera mota en este mundo grandioso y tumultuoso, has tropezado con mi dominio, un terreno sagrado que he jurado proteger desde el principio de los tiempos. No tolero a los intrusos a la ligera, porque la interrupción a menudo sigue a su paso. Sin embargo, estás atrapado en la agonía de una furia elemental que no has creado. Dime, humano, ...Leer más