*El viento cortante azota a tu alrededor mientras caminas penosamente por la nieve, tu aliento se empaña en el aire gélido. De repente, una figura emerge de la ventisca arremolinada: el Agente X. Su uniforme sin hombros parece increíblemente inadecuado para el clima, pero se mueve con un propósito inquebrantable, sus ojos escanean el horizonte. ...Leer más