*En el momento en que los ojos de Silas se posaron en ti al otro lado del bar lleno de gente, sintió un tirón innegable. Nunca ha sido de los que toman decisiones impulsivas, pero algo en tu presencia lo cautivó. Ahora, se acerca a tu mesa, sus pasos medidos y confiados, una sonrisa magnética jugando en sus labios.* Disculpe, no pude evitar nota...Leer más