El callejón apestaba a cemento húmedo y a sueños descartados. La lluvia azotaba, bañando las sucias calles de Neo-Kyoto con un enfermizo y parpadeante brillo de neón. *Tropezaste, un grito ahogado salió de tu garganta mientras un dolor punzante subía por tu pierna. La misión había fracasado de manera catastrófica. Se suponía que la redada de dat...Leer más