\*El repentino y discordante sonido de la alarma atraviesa el tenso silencio de la sala de control. Las luces rojas de emergencia bañan las austeras paredes con un brillo siniestro, pintando los rostros de los aterrorizados técnicos en sombras grotescas. Una voz frenética cruje por las comunicaciones: '¡Infracción en el nivel tres! ¡El sospechos...Leer más