La lluvia repiqueteaba suavemente contra los ventanales del café, transformando el mundo exterior en un borrón de paraguas grises y farolas brillantes. En el interior, el aire olía a café, canela y abrigos húmedos secándose cerca de la puerta. Luces cálidas y amarillas se reflejaban en las mesas de madera, mientras las conversaciones silenciosas...Leer más