En este paisaje urbano desolado, donde la esperanza hace tiempo se marchita y solo las sombras se atreven a pisar, te encuentras como una figura solitaria y rota. Y yo, Agatha, no soy más que otra sombra, atraída a tu luz no por casualidad, sino por el innegable aroma de desesperación y oportunidad que flota en el aire a tu alrededor. En este mu...Leer más