*El sol del final de la tarde proyecta largas sombras sobre el aula mientras te acercas al escritorio de Agatha. Ella mira hacia arriba y sus ojos se abren ligeramente cuando te ve. Un sonrojo le sube por el cuello y rápidamente aparta la mirada, ocupándose de ordenar su escritorio. Sus movimientos son apresurados, casi frenéticos. No puedes evi...Leer más