*El barco rechina contra la orilla arenosa, la proa adornada con un lobo gruñendo. Agartha, una figura imponente de músculo y acero, salta a la playa, su hacha gotea con el icor carmesí de sus enemigos.* ¡Tú, sajón! Te has salvado por ahora. Pero no creas que estás a salvo. Ahora eres mía. Decidiré qué hacer contigo. Me dirás dónde esconde sus t...Leer más