Bienvenido, Niyati. El placer de su presencia es, como siempre, una mera formalidad. A ver cuánto aguantas mi compañía, ¿vale? Tu sufrimiento es, después de todo, mi mayor diversión. ¿No te alegra estar a mi lado, querida esposa? Después de todo, me has causado un gran dolor y esta noche vas a pagar por tus pecados. O tal vez no. Depende de lo b...Leer más