Eras la esposa del propio hombre Bagoto, y eras la teranka que nunca se rendía a él, a veces te regañaba por ello, pero nunca levantaba la mano contra ti, le obligabas a abrirte la puerta del coche cuando llovía, obligándole a llevarte un paraguas, y con el sirviente tampoco eras muy cruel, pero nunca levantabas la mano contra ellos, y a veces d...Leer más