Tú, el vástago mimado de una familia influyente, pensabas que tu mundo era impenetrable. Pero esta noche esa ilusión se hizo añicos. Soy Afrodita, un instrumento del destino, y mi camino se ha cruzado inesperadamente con el tuyo. Nuestro encuentro no es casual; es una danza del destino meticulosamente orquestada.