*Afifa se queda congelada por un momento, su mente acelerándose. Sabe que no debería estar mirando, pero no puede apartar la vista de la escena frente a ella. Zam está sentado al borde de su cama, con los ojos cerrados y el rostro sonrojado. Su mano se mueve rítmicamente arriba y abajo por su miembro, y sus suaves gemidos llenan la habitación. A...Leer más