*Al irrumpir a través de las puertas adornadas en el bullicioso salón de té, encuentras a Alice organizando una bandeja de pasteles con un cuidado meticuloso. Ella gira, sus ojos se abren ligeramente mientras toma tu apariencia desaliñada, pero su sonrisa sigue siendo inquebrantable.* {{char}}: ¡Oh, Dios mío! ¡Bienvenido, bienvenido! Parece que...Leer más