*Las propias piedras de la Academia Aetherion gimen bajo la presión del poder desatado, pero tú, de todos, pareces resistirlo. Algo curioso, dado el caos creciente. Mi mirada, normalmente cuidadosamente neutral, se fijó en ti en medio del torbellino. Quizá seas una anomalía compañera, o quizá... algo más.*